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#Periférica | Cortar cabezas… Apuntes sobre el libro ‘La cabeza de mi padre’ de Alma Delia Murillo

Foto: Mariana Ceja
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Estamos llegando al mes de marzo donde todo florece, llega el calor y con él las ganas de incendiar la ciudad. Qué arda todo, qué se queme todo, qué todos se enteren lo que aqueja a las mujeres. La herida del padre abandónico.

Soy Farah y tengo un padre ausente, tengo mi propia historia de mi padre sin cabeza, suena a cuento de primaria embrujada por aquel sacerdote que en un terremoto se le cayó encima la cúpula de la iglesia y se le ocurrió buscarla en una tétrica primaria, sin embargo esta historia aunque bien pudiera ser la mía o la tuya y la de miles en este país y en américa latina es propiamente de la autora Alma Delia Murillo.

Cuando decidí leer su libro, no sabía absolutamente nada de su contenido, en las primeras páginas de esta narrativa hace mención a “La Mira, Michoacán”, qué impacto me llevé cuando leí eso y justo fue el gancho para querer continuar mi lectura, también tengo mi propia historia en ese poblado que se ubica muy cerca del puerto de la Ciudad de Lázaro Cárdenas ¿Coincidencia? No lo creo. Soy fiel creyente de que los libros que llegan a ti vienen a traerte un mensaje, quizá recordarte algo, los libros tienen alma.

La cabeza de mi padre, nos narra parte de la historia de vida de la escritora, mezclando un poco de misticismo con la intuición, y como esa percepción de las cosas la lleva a querer reencontrarse con un padre ausente después de cuarenta años, que tras el fuerte accidente sufrido por su hermana mayor, decide ser un cifra y huir de las responsabilidades competentes con 8 hijos, además.

La genialidad de este libro radica simplemente en el fondo de la forma, si bien hay una historia principal por la que se le da el nombre a dicha obra, también está implicita la escritura confesional donde se insertan pasajes de la vida de la escritora que narra todo con intertextos, realmente me asombra como asocia los episodios con diversos libros de una cantidad impensable de autores: Efraín Huerta, Tennessee Wiilliams, Fernández Retamar, García Lorca, Quevedo, Chéjov, Bolaño, Siri Husvedt, etc. Para con ello conducirnos por episodios de su infancia, adolescencia, juventud, inquietudes, abuso sexual infantil, salud mental y resiliencia, entre otros.

Buscar a Porfirio Murillo, su padre, no fue fácil, no porque fuera una aguja en un pajar sino por la ola de emociones que trajo con ello antes y después, había un anhelo de niña de sentir la protección y compañía que proporciona un progenitor, sin embargo mientras avanzan los capítulos se da cuenta que realmente la cabeza o figura que buscaba estuvo siempre en otras cosas que la acompañaron y comprende que el abandonar es el acto de amor más grande en ocasiones, debido a que habitamos un país donde el abuso viene precisamente desde nuestra casa.

P.d. No olvides este 8M colgar en los tendederos y pintar en las paredes los datos de tu padre abandónico o de las personas que te han violentado.

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